Médicamente, está probado que la saliva posee propiedades antibacterianas, y que entre 1 a 2 litros de saliva lavan y limpian la boca por día. La mano, sin embargo, como miembro externo, siempre es portadora de suciedad y enfermedad debido al contacto con los picaportes, dinero, saludos, etc.
Algunas personas han expresado preocupación de que el SIDA u otras enfermedades similares se propaguen más rápidamente si la Sagrada Comunión se reparte en la lengua. Sin embargo, los médicos aseguran que para que haya riesgo de contagio de SIDA debe haber heridas abiertas (cortaduras en la piel) alrededor de la boca. En el 99% de los casos de comuniones suministradas en la boca, no ocurre contacto de ninguna clase. Si este temor fuera fundado, entonces debería prohibirse todo tipo de contacto físico. Por otro lado, es muy poco probable (todavía no se ha dado ningún caso) que podamos encontrar un sacerdote que haya contraído SIDA por haber distribuido la Sagrada Comunión en la lengua.