la eucaristía: lo más grande, lo más sagrado.


Sagradas Escrituras      
  • Ante la presencia de Dios "Abram cayó rostro en tierra". (Gn 17, 1-3)
  • "Todos los israelitas se postraban cada uno ante su tienda". (Ex 33, 10).
  • "Ante mí se doblará toda rodilla". (Is 45, 23)
  • "Se arrodillaron y le adoraron." (Mt 2, 11)
  • Según Lucas (22,19), por principio, solamente las manos consa­gradas pueden "tomar" y "entregarles" las hostias a las personas.
  • Cristo le entregó un pedazo de pan bañado en vino a Judas (Jn 13, 26) y el alimento eucarístico a los Apóstoles (Lc 22, 19). Esto im­plicaría que no serían ellos quienes lo "tomaron".
  • "Tomad y comed; esto es mi cuerpo." (Mt 26, 26). "Tomar" o "re­cibir" (en griego=lambanein) es pasivo, aceptar pasivamente; no "to­mar activamente".
  • "Para que al Nombre de Jesús se doble toda rodilla en los cielos, en la tierra y entre los muertos." (Fil 2, 10)
  • "Los veinticuatro mayores se inclinaron y lo adoraron." (Ap 5, 8)
  • En la época de Cristo, en la cultura semítica, el concepto de en­tregar el alimento en la mano a una persona no existía. Si el anfitrión deseaba homenajear al invitado de una manera especial, le daba de comer parte de los aumentos en la lengua."
Si tomamos en cuenta estas costumbres judías, la Comunión en la lengua es el paso que naturalmente se sigue. La evidencia históri­ca confirma la conclusión bíblica de que Cristo tomó una "norma humana" y la ajustó para que se transformara en una tradición eclesiástica bajo inspiración divina y fundamento escriturístico.

 

 

 

 

 

 

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